jueves, 18 de octubre de 2012

VINCULACIONES Y CARENCIAS MATERNAS ANTE EL HIJO

 
 
VINCULO MADRE-HIJO

El principal vínculo y el más persistente de todos es habitualmente el que se establece entre la madre y el niño, y se consolida como un vinculo afectivo cuando existe un amor reciproco entre el recién nacido y su madre. Este vínculo será la base sobre la cual se desarrollaran los demás vínculos que establecerá el ser humano con las demás personas a lo largo de vida.

EXPRESIONES DEL VINCULO

La alimentación en la acción de amamantar, confluyen la necesidad de dar satisfacción a un deseo imperioso y la sensación de calidez y ternura que percibe en el regazo de la madre. El intercambio de miradas y sonrisas, el tacto delicado de la piel y toda la situación en conjunto le ayudan a sentirse querido. La alimentación está llena de contenidos de naturaleza afectiva, social, así como de connotaciones individuales y grupales.

El llanto del bebé es el primer lenguaje. El adulto tiene que llegar a comprender lo que quiere decir el llanto. Es muy importante para los padres aprender a distinguir los distintos llantos. Eso evitará tensiones en el adulto, que, con frecuencia, acaban transmitiéndose al bebé, complicando y llenando a menudo de temores las relaciones entre éste y el adulto.
El estado de vigilancia, a partir de los seis meses, el bebé se da cuenta de que el sueño es una especie de viaje durante el cual pierde contacto con el entorno inmediato y con los personajes más importantes para él. Justamente, alrededor de este momento se instala la angustia de separación, situada durante el octavo mes de vida. El pequeño se asusta de los extraños porque los ve como la no-mamá, es decir la ausencia de ella.

CARENCIA DE AFECTO

La carencia de afecto y la ausencia de la madre están entre las causas. Ver a un niño con llanto continuo, desespero, ojos inexpresivos, indiferencia por el entorno, sueño constante y extremo adelgazamiento son síntomas de que le pasa algo.
La primera depresión que se podría manifestar en los niños se denomina hospitalismo.
Otra depresión que podría darse en ellos es la anaclitica, la cual es provocada después de los seis meses de edad por la falta de cariño y la ausencia de la madre.